Un 73% prevé una reducción moderada o significativa de las tenencias de dólares estadounidenses en las reservas mundiales durante los próximos cinco años.
Los bancos centrales del mundo han acumulado más de 1.000 toneladas de oro en cada uno de los últimos tres años, un avance respecto a la media de 400-500 toneladas de la década anterior, según una encuesta del Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés).
La Encuesta sobre las reservas de oro de los bancos centrales de 2025, que contó con un total de 73 respuestas, indica que factores como la incertidumbre geopolítica y económica han llevado a la acumulación de oro.
El oro se ha posicionado como un activo refugio sólido durante estos tiempos de incertidumbre y su precio subió en el primer semestre un 24,28%, impulsado por la debilidad del dólar, expectativas de recorte de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed, en inglés) y una mayor demanda ante escenarios globales de riesgo.
“A medida que el mundo se vuelve cada vez más volátil e impredecible, la seguridad, la liquidez y la rentabilidad del oro —los tres objetivos clave de inversión para los bancos centrales— han cobrado mayor importancia“, concluyó el Consejo Mundial del Oro.
“Las tendencias descubiertas en la encuesta sugieren que los bancos centrales siguen reconociendo los beneficios de invertir en oro e indican que su demanda de oro probablemente se mantendrá sólida en el futuro previsible”, apuntó.
De hecho, un 95% de los encuestados cree que las reservas mundiales de oro de los bancos centrales aumentarán en los próximos 12 meses.
Además, un récord del 43% de los encuestados cree que sus propias reservas de oro también aumentarán durante el mismo período.
