La minera canadiense Kinross Gold anunció una inversión estimada de hasta US$3.000 millones para el desarrollo del proyecto Lobo Marte, una iniciativa de oro y plata ubicada en las comunas de Copiapó y Tierra Amarilla, en la Región de Atacama.
La cifra considera el desarrollo del proyecto durante toda su vida útil. Sin embargo, el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) ingresado al Sistema de Evaluación Ambiental (SEA) contempla una inversión inicial cercana a US$1.500 millones asociada a la fase de construcción, según fuentes conocedoras del proceso.
La iniciativa fue respaldada el viernes pasado por el Presidente José Antonio Kast, quien visitó las operaciones de la compañía y presentó el proyecto como una señal de reactivación de la inversión minera en el norte del país. Aquello ocurrió en momentos en que el Ejecutivo ha puesto especial énfasis en destrabar la permisología y acelerar la tramitación de proyectos de inversión, especialmente en minería y energía, como parte de su agenda de crecimiento económico.
El proyecto. Kinross es una minera canadiense especializada en la extracción de oro y plata, con operaciones en América y África. En Chile, la compañía ha concentrado históricamente sus operaciones en la Región de Atacama, principalmente a través de sus filiales Compañía Minera Mantos de Oro y Compañía Minera Maricunga.
Lobo Marte aparece hoy como la principal apuesta de largo plazo de la firma en el país. Según Pablo Müller, académico de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, el proyecto “destaca por su horizonte operacional superior a dos décadas y por su capacidad de incrementar cerca de un 50% la producción aurífera nacional”.
A juicio del académico, la iniciativa también podría fortalecer el posicionamiento de Atacama como un polo estratégico de inversión minera. “Lobo Marte podría generar más de 3.000 empleos durante la etapa de construcción y sostener actividad minera por décadas, fortaleciendo además a proveedores regionales y la transferencia tecnológica”, agrega.
Desde la industria también destacan el peso que tendría Lobo Marte dentro de la producción aurífera nacional. Según estimaciones de Andrés González, encargado del área de análisis minero en Plusmining, el proyecto podría producir en promedio unas 294 mil onzas de oro al año durante sus 16 años de vida útil, posicionándose entre las principales faenas auríferas del país junto a Salares Norte de Gold Fields.
Dónde opera. La sociedad irrumpió en el mercado chileno a comienzos de los años 2000, consolidando su presencia en la Región de Atacama mediante el desarrollo de proyectos auríferos como La Coipa y Maricunga.
Actualmente, Kinross opera La Coipa, uno de sus principales activos en Chile y uno de los motores económicos de Atacama, con más de 2.400 trabajadores directos e indirectos y una amplia red de proveedores locales. En 2025, la compañía ingresó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para extender la vida útil de La Coipa y Purén, iniciativa que busca asegurar la continuidad operacional de la faena y mantener el empleo asociado al proyecto.
En paralelo, la minera impulsa Lobo Marte, ubicado a unos 170 kilómetros al noreste de Copiapó. La iniciativa contempla una explotación a rajo abierto con una vida útil estimada de 16 años y podría generar entre 2.800 y 3.400 empleos durante su fase de construcción, además de extender la presencia operacional de Kinross en Atacama más allá de 2040.
El desarrollo de Lobo Marte ocurre además en un contexto de reactivación del sector aurífero chileno. Aunque Chile representa entre 1% y 2% de la producción mundial de oro, desde Plusmining sostienen que el país mantiene un potencial relevante en la Franja de Maricunga y el cluster altoandino de Atacama, donde se concentran proyectos como Salares Norte, Fenix Gold, Nueva Esperanza y La Coipa.
De acuerdo con cifras de la compañía, desde 2010 Kinross ha generado cerca de US$4,9 billones en beneficios socioeconómicos, mientras que el 99% de sus adquisiciones se realizan en Chile y más de la mitad en la propia Región de Atacama.
El CEO global de la compañía es Paul Rollinson. En el caso de Lobo Marte, la vocería ha estado radicada en Max Combes, vicepresidente de Crecimiento Estratégico para Chile, ejecutivo con trayectoria previa en Anglo American y proyectos mineros en Perú y Chile.
El antecedente de Maricunga. Hace algunos años, Kinross enfrentó complejidades regulatorias y ambientales vinculadas a Minera Maricunga, uno de sus principales proyectos en Atacama.
En 2020, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) aplicó a Minera Maricunga la clausura definitiva de sus pozos de extracción de agua en el Proyecto Refugio, tras constatar daño ambiental irreparable en un sitio Ramsar de la zona. La medida fue considerada en ese momento como una de las sanciones más severas dictadas por la SMA, solo antecedida por el caso Pascua Lama.
A la fecha, Maricunga permanece detenido, aunque voces del sector plantean que Kinross estaría evaluando fórmulas para reactivar la iniciativa.
Sobre este punto, González subraya que Lobo Marte presenta diferencias relevantes respecto de Maricunga, ya que contempla abastecimiento de agua desde pozos ya operativos vinculados a La Coipa, elemento que podría favorecer su tramitación ambiental
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