Esto es materia de sueños. ¡Los científicos han convertido el plomo en oro!
Desde la antigüedad, la gente ha estado tratando de descubrir cómo transformar metales comunes como el plomo o el hierro en oro.
La alquimia se originó en Egipto en el siglo I. Se popularizó en la Edad Media. En aquella época, se creía en la existencia de una «Piedra Filosofal», una sustancia elusiva con poderes transformadores, incluyendo la capacidad de transformar o purificar metales.
Por supuesto, nadie descubrió nunca esa sustancia, pero la gente sí aprendió física y eso llevó a la transformación del plomo en oro.
Ocurrió en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en Ginebra, Suiza, donde la colaboración ALICE (A Large Ion Collider Experiment) detectó la transmutación de plomo en oro.
La misión principal de ALICE es estudiar el plasma de quarks y gluones (QGP), un estado de la materia que se cree existió microsegundos después del Big Bang, donde los quarks y los gluones no estaban confinados en protones y neutrones. El acelerador de partículas LHC es una herramienta vital en esta colaboración.
No sé qué significa todo esto, pero así lo describe Internet y pensé que era importante incluirlo para cualquier científico que pudiera leer el artículo.
En cualquier caso, los alquimistas de antaño centraban sus esfuerzos principalmente en convertir sustancias comunes en oro mediante la química. Vale decir que nunca lo descubrieron. Sin embargo, con el avance de la física, los científicos descubrieron que los elementos pesados se transforman en otros elementos de forma natural o mediante desintegración radiactiva, o en un laboratorio bajo un bombardeo de neutrones o protones.
